La 48va. Edición del Festival Mayor del Folclore y el Canto
Popular resultó con unos 250.000 pesos de superávit,
producto de la buena afluencia de público y de los subsidios
aportados por el gobierno provincial. Dicho balance económico
le otorgó un respiro a la Comisión Municipal de
Folclore, para programar con mayor tranquilidad la edición
del festival el próximo año.
En cuanto a la asistencia del público, las noches más
taquilleras fueron las del El Chaqueño Palavecino
y Jorge Rojas; marcando un promedio general en
cada velada de 6.000 espectadores.
En materia artística la noche del lunes 21 se destacó
la irrupción rockera de Divididos, quienes
brindaron un set muy completo, realizando un tributo moderno a
Atahualpa Yupanqui; demostrando una sana convivencia
entre el rock y el Folklore.
Además, hubo un Cosquín "de los silencios"
donde, entre otros, predominaron los diferentes estilos de Argentino
Luna y su canto surero; la guitarra del tucumano Juan
Falú, el legado de Yupanqui en la voz de Suma
Paz, el fino y amplio estilo de Opus Cuatro,
la sutil confluencia de Luna Monti y Juan
Quintero y la dulzura de la sanjuanina Claudia
Pirán.
Quienes llegaron por primera vez a este encuentro fueron
Luis Salinas y la Orquesta Nacional de Música
Argentina Juan de Dios Filiberto. Mientras que los logrados
espectáculos integrales fueron a través de los tributos
a Carlos Carabajal, "Salta es una fiesta",
a Horacio
Guarany y "Córdoba cuenta, canta y baila".
Finalmente, debo destacar que en lo personal viví el Cosquín
de la “evocación”. Afortunadamente a través
de homenajes creíbles, es decir esas distinciones realizadas
cuando el artista esta vivo. Éstos trajinaron los caminos
de la música popular durante décadas. Es el caso
de Vitillo Ávalos, Juan Carlos
Saravia el eterno chalchalero, Horacio Guarany,
Suma Paz, Mariano Mores, entre otras
grandes figuras populares…
Siempre
hay algo destacable de Cosquín: es el Cosquín
inesperado, el de la sorpresa. Esas postales que permanecen
definitivamente en el recuerdo; como esa mañana junto
al viejo río Cosquín viviendo el bautismo
de la encantadora Paz, dulce riojanita y tercera hija de
Sergio Galleguillo. Una ceremonia emocionante,
difícilmente de olvidar. |
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Otro momento inolvidable, fue la grata sorpresa de compartir un
almuerzo con el legendario y celebre personaje nacido en la mismísima
usina fundamental del folklore noreste, el “gordo”
Juan
Balderrama; musa inspiradora de la renombrada canción…
“orillitas del canal
cuando llega la mañana,
sale cantando la noche
desde lo de Balderrama…”
Será
si Dios quiere, hasta el año que viene. El propósito
es dejar fluir las voces del nuevo tiempo, asomándonos
con ellas al porvenir. La consigna es la de siempre; mantener
encendido el legado de las generaciones y de maestros que nos
dejaron la construcción de nuestra identidad.
Por Roberto "Pipy" Rivero
- Enero 2008